Equipo técnico-artístico
- Federico Gutiérrez
- Víctor Carbajal
- Cristian Stagno
En el área de atención a pacientes con quemaduras del Hospital Garrahan, niñas y niños atraviesan procedimientos de higiene y balneoterapia que pueden extenderse durante largos períodos y generar altos niveles de dolor físico y estrés emocional.
A partir de una necesidad planteada por el propio equipo médico —y respaldada por bibliografía específica sobre percepción ambiental y dolor— desarrollamos una intervención inmersiva orientada a inducir sensaciones asociadas al frío como estrategia complementaria de acompañamiento terapéutico.
Así nació “La Pequeña Antártida”: una experiencia visual que transforma la sala de balneoterapia en un paisaje helado, sereno y fantástico. Un sapo navegante (personaje del sector) recorre los hielos sobre una bañadera-barco mientras una enorme ballena acompaña la escena desde el centro del espacio. A través del color, la escala, la ilustración y el relato, el entorno deja de percibirse únicamente como un espacio clínico para convertirse en una experiencia de evasión, imaginación y contención.
En un contexto atravesado por el dolor, el proyecto propone que el espacio también pueda participar activamente del cuidado.