Narrativas visuales para la internación Pediátrica
Hospital Universitario Austral
El desafío
La internación pediátrica puede implicar atravesar períodos prolongados dentro del hospital. Las habitaciones se convierten temporalmente en nuestro único lugar donde niñas, niños y sus familias viven, descansan, se alimentan, esperan, juegan, duermen y mientras transitan procesos de recuperación física y emocional.
Por lo general estas habitaciones suelen ser espacios neutros, impersonales y dominados por la presencia del blanco, lo que muchas veces refuerza una percepción fría y excesivamente aséptica del entorno. La propuesta buscó romper con esa neutralidad para construir espacios sensibles, imaginativos y emocionalmente cercanos, donde el diseño pueda acompañar activamente la experiencia de recuperación.
Cómo se hizo
La intervención toma un recurso gráfico del Programa de Comunicación Visual del Entorno (PCVE) del Hospital Austral: una línea azul de trazo gestual inspirada en el dibujo espontáneo infantil, utilizada originalmente para construir los pictogramas del sistema señalético. Aquí, ese recurso se expande sobre puertas, paredes, techos y ventanas para crear historias visuales inmersivas en cada habitación.
Esta línea aparece construyendo recorridos, creando personajes, completando formas y conectando situaciones junto a otros recursos gráficos —como ilustraciones y fotografías— para conformar un potente collage narrativo. Así, algunas habitaciones proponen historias marítimas con una capitana navegando un barco de papel seguida por aves convertidas en origamis; otras invitan a realizar viajes interestelares sobre una patineta; mientras otras sumergen a niñas y niños en la exploración de los secretos del fondo marino.
La propuesta buscó equilibrar estímulo e intimidad, evitando la saturación visual para construir atmósferas serenas y envolventes, capaces de transmitir calma y favorecer el descanso.
Detrás de cada escena existe un diseño pensado con precisión y sensibilidad. El objetivo no fue solamente embellecer las habitaciones, sino crear entornos capaces de estimular la imaginación y acompañar emocionalmente a niñas, niños y familias durante uno de los momentos más delicados de la experiencia hospitalaria.





























